5 Recomendaciones de la Neurociencia para el aprendizaje

Una educación individual, detectar dificultades para el aprendizaje, y el horario de ingreso a los colegios, son algunos de los puntos donde los estudios e investigaciones en neurociencia han realizado valiosas aportaciones.

 

A medida que se analiza la educación desde distintas disciplinas, surgen nuevos hallazgos que permiten mejorar los procesos de enseñanza. La neurociencia, en sentido, tiene mucho que aportar para ayudarnos a descifrar los procesos que se llevan a cabo en el cerebro de las personas durante el aprendizaje.

A continuación te presentamos cinco claves para mejorar la educación que los especialistas en neurociencia has respaldado.

Individualizar la educación

Si bien la anatomía de nuestros cerebros es similar. La Neurociencia ha demostrado que no hay dos mentes que funcionen exactamente igual. De hecho, son las experiencias personales las que determinan el sitio donde se almacenará la información dentro de nuestro cerebro, desarrollado así una estructura de neuronas únicas para cada persona. Considerando eso, es importante implementar herramientas que se adapten a las necesidades individuales de aprendizaje.

 

La detección de las dificultades de aprendizaje

Las investigaciones en el área de la neurociencia han resultado muy útiles ara facilitar el diagnóstico de trastornos de aprendizaje tales como la dislexia y el déficit de atención con hiperactividad, también conocido como TDAH, y el desarrollo de herramientas que mejoren el rendimiento académico de los alumnos que los padecen.

Practicar lo aprendido

Si se trata de incorporar nuevos conocimientos, es importante destacar que si no se practican ni se recuerdan, es muy probable que se olviden con más facilidad. Es por este motivo que los expertos proponen que las escuelas acorten las vacaciones o implementen programas anuales, con el fin de reducir la cantidad de tiempo que los estudiantes permaneces alejados de sus estudios.

Comenzar las clases más tarde

Otra revelación destacada de la Neurociencia fue haber demostrado que los patrones de sueño cambian significativamente a medida que los individuos crecen, y que los adolescentes son quienes requieren más horas de sueño que cualquier otro grupo. De hecho, los científicos han señalado que las clases en colegios secundarios y universidades deberían comenzar entre las 10 y 11 de la mañana.

Cuidar la salud física y mental

La evidencia científica también ha revelado la importancia de la actividad física regular y la ingesta de una dieta saludable para potenciar el aprendizaje y mejorar el rendimiento académico, además de adoptar hábitos de sueño saludables, lo que supone entre 7 y 8 horas de sueño.

Contenido obtenido de: http://escuelayneuroeducacion.co  Fuente: Universia Argentina